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27 ene. 2015

Nos prometimos una estrella



Un día todas tus cintas de conciertos hablaran, cuando la calma, el dinero y el tiempo lo permitan, cuando estén preparadas ellas y tú para ese bis a bis que os debéis. Y ese día estoy segura que será tener la consciencia de saberse con historia entre las manos, con recuerdos irrecuperables salvo por tu empeño de grabarlo todo. 
Tras la mirilla de la cámara hay un niño con hambre de canciones, hambre de proyectos. Una persona capaz de desvelarse de la vida para vivir en el sueño. Por eso la magia.

Acaba de sonar en la radio ese estribillo que tarareaban en aquel bar cuando eran cuatro gatos y he empezado a creer que ese cantante está despegando del suelo y tú te sientes fortuna por haberlo respirado no muy lejos. Y por eso te cuesta entender que abrazarle en tributo pueda ser un imposible, sea un intento de despegue sin vuelo.

Amor, nos prometimos una estrella, no te preocupes si aún no alcanzamos a cogerla, ya sabes que hay viajes que son un poco más largos. 



24 ene. 2015

Tú tienes la culpa de mi nombre


Aún tengo en casa esa caja que contiene tus pasos, esas zapatillas desgastadas que olvidaste tras tu último bebernos Madrid. Ha estado rondando por todas las habitaciones hasta que he tenido que esconder mis ganas de volver a verte con ellas. Está bajo mi cama.
Observo, desde la lejanía que nos separa en kilómetros, tu vida escrita que a veces habla. Te veo en un blanco y negro precioso que aún no puede eclipsar los colores y matices de las gominolas. Aprendo de tus comas, de tus renglones, de tus errores... tu locura es casa. Pero no he tenido el valor de escribir para explicarte que sentí un escalofrío precioso cuando me enteré que tus manos se volverían pequeñas para poder abrazar a una persona muy especial dentro de poco. No he sabido decirle a nadie que si lloré de la emoción fue por estar demasiado lejos para poder celebrarlo juntos. 
Recordando viernes, escribí en un aula haciendo de ti,  no hace mucho, y venías casi ahí en cada recuerdo. Encontré aquel cuento que me prestaste y que quedó en la memoria de los peces. Sigo pensando que la literatura tiene una deuda contigo. 
Custodia mis libros esa foto tan loca que nos hicimos y cada vez que escribo, la miro, y pienso en esa forma tuya de apretarme las tuercas con la mejor de las críticas posibles. Sigo necesitando aprender hasta que de estas encías de prematura nazcan libros de los que estar orgullosa. 
Como tú dices, me comió el personaje y se me intuyen los estados.
Ojalá dentro unos años pueda encontrarme con ese niño que te llenará los ojos de sonrisas y pueda decirle... sabes, tu padre tiene la culpa de mi nombre. 

Por cierto, los bares nos echan de menos. 





20 ene. 2015

Las gotas en el cristal...



Nos ilusionó la nieve como si solucionase nuestros inviernos. Como si todos fueramos la infancia que perdimos y sólo deseásemos salir a la calle a jugar con el frío. Nos emocionamos con cada copo y el deseo de verlo cuajar sobre el asfalto, uno a uno.

Y lo que fuera... se posó en los instantes, en los polletes de las ventanas, incluso alguien contó que muy de tarde pudo hacer un muñeco. Creimos en nieve y sucedió.

Pero ya no hay nada,hoy no está y la lluvia es el suspiro de lo que pudo afianzarnos la estación.

Pisaremos los charcos,nada más, ya sabíamos que todos los días no pueden ser domingo de suerte. Como se esperaba...hoy nuestra sonrisa son esas gotas en el cristal y el recuerdo de tus besos diciendo buenos días.

23 mar. 2014

Desimagíname ( video promo I)

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